Pese a las críticas de los mandatarios de varios países de la región, el presidente colombiano, Álvaro Uribe, aseguró hoy ante sus pares en la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur) que no dará marcha atrás al acuerdo militar con Estados Unidos porque la cooperación de dicho país es "práctica y eficaz" en la lucha contra el narcotráfico.
"No hay renuncia colombiana a la soberanía, - explicó - el convenio se rige por el principio de integridad territorial de los Estados. El acceso de los Estados Unidos para ayudar a Colombia en la lucha contra el narcoterrorismo (PDF) es un acceso sin renuncia de Colombia a la soberanía sobre un milímetro de su territorio".
El mandatario colombiano subrayó además que "el artículo 3 de este acuerdo (de la Unasur) dispone que éste no se puede utilizar para la intervención en asuntos internos de otros Estados", al rechazar los permanentes cuestionamientos a su política de seguridad.
Asimismo instó a ampliar el debate "al tema del suministro de armamento a grupos terroristas y la necesaria corresponsabilidad en la lucha contra el terrorismo y la droga".
Los por qué
"Pocas veces hay una cooperación práctica como la que nos ha dado Estados Unidos (...), esa eficacia nosotros estamos dispuestos a examinarlas con ustedes", aseguró Uribe, quien pidió además discutir sobre "ilegalizar el consumo de drogas".
"Nosotros no estamos hablando de un juego político, hablamos de una amenaza que ha bañado en sangre a la sociedad colombiana (PDF). No estamos hablando de un tema liviano de soberanía o de acuerdos jurídicos, estamos hablando del derecho fundamental de la sociedad colombiana de superar esta amenaza que tanta sangre ha derramado en nuestro país", sostuvo.
Uribe subrayó que su objetivo es "que todos los países de la región reconozcan a estos grupos como grupos terroristas", tal como lo hicieron Estados Unidos y otras naciones.
"A nosotros nos sigue inquietando que América Latina no lo haga, son grupos que han tratado de mantener una diplomacia pero mientras tratan de engañar a la comunidad internacional, están derramando sangre".
Momentos antes, la presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner, había señalado que "si un país de la Unasur viene con la decisión de instalar bases de otro país que no pertenezca a la América del Sur, si es una cuestión de soberanía nacional deberá ser así para todos los países, sino deberemos analizar mecanismos de confianza y de contralor".
"Esa soberanía debe ser la de todos, no puede ser una soberanía que tenga primacía sobre las demás y que ponga condiciones a las demás, o someta a los demás países que formamos parte", advirtió la presidenta argentina.
Cabe recordar que la cumbre fue convocada para debatir el acuerdo negociado pero aún no suscrito entre Colombia y EE.UU. para que tropas estadounidenses utilicen bases militares colombianas, que ha generado preocupación y malestar en la región. ¿Se habrá logrado algo?
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